Thursday, January 25, 2007

El país del "No me importa".


Hoy se cumplen diez años del asesinato de José Luis Cabezas. En cualquier país normal, los asesinos seguirían presos, la sociedad tendría más que presente lo que pasó con él y la familia de Cabezas tendría, al menos, algún consuelo.
Pero José Luis Cabezas vivió y murió en Argentina. Donde los asesinos conviven con las víctimas en la calle, y nadie les conoce las caras. En donde las complicidades del poder hacen que los dueños de Argentina sean quienes más cerca están de la mugre y del horror, y sin embargo son llamados señores, comen en Puerto Madero, tienen sus mansiones en Martínez y ponen cara de asco al ver a los cartoneros, como si el mirarlos acercara la posibilidad de saber qué les pasa.
Esta Argentina que tenemos devoró a Cabezas y a todos quienes creyeron o creen que este país es para todos y no para unos pocos.
La foto de Cabezas fue demasiado para un país en el que la retención de dinero moviliza a la calle a la gente pero en donde el hambre de la mitad del país pasa de largo.
Este país --que alguna vez María Elena Walsh-- describió como "el del Nomeacuerdo" empeoró, ahora no es que no se acuerda, sino que ni siquiera le importa.
La viudad de Cabezas vive --expulsada por la injusticia-- en España.
Ríos, y quienes dispararon, incendiaron a Cabezas y mandaron un mensaje de impunidad total a la sociedad, están en sus casas tomando mate, libres por buena conducta. Da asco.
La argentinidad al palo.
Los que a pesar de todo, creemos que algún día la tortilla se dará vuelta, no nos olvidamos de Cabezas.

No comments: